RESUMEN DEL TEXTO “VENTANAS”
VENTANAS
Ella no se ofendió demasiado cuando sorprendió al joven de la casa de enfrente asomado a la ventana y sin quitarle el ojo de encima. Es más, tras el inicial recato y una indignación más fingida que sincera, reconoció que aquellos ojos tiernos y soñadores del mirón halagaban su vanidad. Ella se sabía hermosa y aceptaba con naturalidad, y hasta con más alborozo que resignación, su condición de mujer deseada.
El fisgón no disimulaba sus acechos y ella se dejaba ver a menudo. Con el paso de los días, ambos le cobraron afición a un juego de ventanas, postigos y cortinas, y establecieron un vínculo ambiguo de gestos imprecisos, sonrisas leves y, sobre todo, incesantes miradas. Ella, menos discreta que su extraño socio, decidió alimentar su devoción y recompensar su inquebrantable fidelidad. Se hicieron habituales los trajes ajustados, los amplios escotes, las mínimas faldas, la bata abrochada con descuido, la atrevida lencería…Cada vez encontraba más dulces esos pavoneos de su figura, pero lo que la deleitaba hasta el éxtasis era imaginarse al joven hechizado ante el altar de la ventana, encadenado a sus apariciones y torturado por ardores hormonales.
Todo aquel encantamiento se rompió el día que se encontraron en la calle, fuera del escenario de las ventanas. Él no comprendió nada en particular, ella lo comprendió todo. Comprendió que la afición del joven por la ventana no tenía nada que ver con ella, que lo que él buscaba era el aroma de las flores de los balcones, el bullicio y conversación de la calle animada, la caricia de la brisa o el sol en su rostro. Comprendió que ella, la bella de la ventana de enfrente, simplemente no era nada, no había existido nunca.
Humillada, sin un atisbo de compasión y con alguna traza de rencor, contempló al joven alejarse por la acera con la mirada abierta al infinito, su bastón en la mano y su perro lazarillo.
1.Ejercicio:
Lee el texto narrativoVentanas de Gonzalo Ostagain y haz el resumen (6 - 8 líneas). En él debe aparecer una expresión hiperónima que recoja las enumeraciones en negrita.
Una mujer descubre que un hombre la mira desde la ventana de su casa. La mujer empezó a vestirse provocativamente intentando seducir a aquel hombre. El día en que se encontaron la mujer descubrió que ése hombre era ciego y que sólo se asomaba a la ventana para sentir las sensaciones de la vida.
Todas las mañanas, un hombre y una mujer cogían el mismo autobús para ir a trabajar. El tiempo pasaba, y cada vez se deseaban más. Llegó el día en que ese hombre se jubiló, pero él seguía montando en autobús, sólo para verla. Cuando la mujer se jubiló nunca más volvieron a verse. Tres años después el hombre murió, y meses después ella también. Por casualidad fueron enterrados en dos nichos continuos estando uno cerca del otro, como siempre habían soñado.